jueves, 26 de febrero de 2026

De Macri a Milei, el escándalo del acuerdo con el FMI sigue vigente en medio del apriete en el Congreso y la búsqueda de un nuevo desembolso

El gobierno de Javier Milei continúa presionando esta semana para poder mostrar al Fondo Monetario Internacional y su mandamás Donald Trump, un fiel cumplimiento de las metas de sometimiento impuestas. En el Congreso, las medidas que impulsa forman parte de las condiciones explícitas del FMI -en el caso de la reforma laboral regresiva-, e implícitas, como la reforma de la ley de glaciares (para aumentar las exportaciones mineras), el reforzamiento represivo (con la baja de edad de punibilidad y las nuevas funciones de la SIDE) y los acuerdos de libre comercio con la Unión Europea (UE) y EEUU. El FMI ya felicitó al gobierno por las aprobaciones parciales y sigue pendiente de su continuidad, en relación además a otras metas pautadas para este año como las reformas previsionales y fiscales.

Pero el gobierno también mueve sus fichas en relación al Poder Judicial, buscando siempre allanar el camino de lucro e impunidad que ofrece a los grandes especuladores y multinacionales con el apoyo del FMI, EEUU y la UE. En medio de su apriete en el Congreso, el Gobierno Nacional retiró la Procuración del Tesoro como querellante en una de las causas aún en curso por el escándalo del acuerdo con el FMI del 2018; acuerdo que seguimos pagando con ajuste, saqueo y el paquete de leyes regresivas ahora a consideración.  La causa debía investigar el procedimiento político-administrativo del expresidente Mauricio Macri y su gobierno y el destino de los más de USD 41 mil millones que el FMI le entregó a Macri y se evaporaron entre fugadores amigos.

La medida del Gobierno tiene su antecedente en el fallo de la Jueza María Eugenia Capuchetti en la causa 3561/2019, que el 2 de febrero la mandó a archivo. En esa causa el ex presidente (que nombró a la jueza en abril de 2019) era investigado por violación de deberes de funcionario público, abuso de autoridad, malversación de fondos públicos, administración fraudulenta y defraudación contra la administración pública. En esa investigación se encontraban las pesquisas realizadas por la Sindicatura General de la Nación y la Oficina Anticorrupción, así como otras diligencias requiriendo información sobre procesos y personas involucradas en el Acuerdo, en el Ministerio de Economía, el Banco Central, la Comisión Nacional de Valores y la Auditoría General de la Nación.

En el texto del fallo se constata:


  el modo informal de manejarse al interior del Estado (no hay ningún funcionario que “firme” taxativamente el acuerdo y sus enmiendas),

    la falta de aval técnico en el BCRA para aceptar un cronograma de pagos imposible de afrontar (más de 20.000 millones de dólares por año durante dos años consecutivos),

     la utilización del crédito del FMI para viabilizar una fuga de capitales concentrada en un reducido número de empresas y personas, durante dos años, sin que hubiera ninguna intervención para frenar el drenaje,

  la falta de claridad en la potestad del Ministro de Hacienda para firmar un acuerdo de esas características,

      el incumplimiento del estatuto del FMI.

 

Sin embargo, la Jueza Capuchetti desestima todo con un argumento más escandaloso que otro:


     no encontró “penalmente relevantes” los incumplimientos formales;

     considera que se tratan de políticas económicas no judicializables, asumiendo que no había indicios de favoritismos entre los fugadores beneficiados, a pesar de la reducida lista de “grandes ganadores”;

      dice que faltan pruebas para probar favoritismos, como si no debieran buscarlas en la investigación (recordemos que hasta los fondos buitre que litigan en Nueva York contra la reestatización de YPF piden chats del Ministro Caputo, medida que no se le ocurrió a nadie en el expediente);

    evalúa que aunque no hay ningún informe oficial que exprese que era “pagable” el acuerdo, dice que es una “conjetura” afirmar lo contrario… porque tampoco lo dice ningún informe.

 

El retiro de la Procuración y el archivo de la causa benefician directamente a Mauricio Macri, uno de los líderes de un partido que se encuentra pivotando entre algún gesto opositor y la integración total al partido de Gobierno. Fue un guiño significativo en la previa de la votación de la reforma laboral y todo el paquete de leyes antipopulares. Beneficia además a otros funcionarios de su gestión, como los ministros actuales Luis Caputo y Federico Sturzengger, responsables de la motosierra y del plan de endeudamiento y fuga en curso.

Es también un gesto que busca respaldar la legitimidad del FMI, en tiempos en que el gobierno intenta destrabar un nuevo desembolso de USD 1000 millones. El mismo estuvo pautado para enero, pero continua demorado a la espera de los resultados en el Congreso y la necesidad de un nuevo “perdón” ante los reiterados incumplimientos en diversas “metas”, especialmente de acumulación de reservas. ¡Vaya casualidad que coincidieron el fallo de Capuchetti y el orden de Milei con las primeras sesiones en el Congreso y la visita de auditores de ese organismo, cuya misión era justamente informar las novedades al respecto!

La causa archivada, un sector político beneficiado, sus funcionarios liberados de culpas, y además el mismo Fondo eximido de culpas. Es parte de legitimar sus políticas. Y es que la fuga de capitales que desde abril del año pasado alcanzó niveles record (U$D 32.340 millones), solo es posible con la entrada de divisas que proveen el FMI y con su “garantía”, los grandes especuladores y empresarios detrás de la leyes que ahora aguardan aprobación en el Senado. Así como pasó durante el gobierno de Macri, y en los años de la dictadura.

En este marco, repudiamos nuevamente los acuerdos fraudulentos con el FMI, el aval de los Poderes Legislativo y Judicial a las políticas de saqueo, endeudamiento y empobrecimiento, y los pasos dados por el Gobierno Nacional para intentar sellar la impunidad y profundizar el sometimiento. El archivo de la causa ya fue apelado por el Ministerio Público Fiscal, que planteó con fuerza la ausencia de legitimación política-administrativa para el Acuerdo de 2018 y la necesidad de generar las pruebas en relación al destino de los fondos. Más importante aún, no vamos a soltar nuestra denuncia y repudio ante este entramado criminal. Hay otras causas pendientes en relación a los acuerdos de Macri, Fernández y Milei con el FMI, como el Amparo que apoyamos desde esta Autoconvocatoria, con la sentencia del Juicio Popular a la Deuda y al FMI.  También hay fallos nunca ejecutados como el de la Causa Olmos, que comprobó la fraudulencia del actual ciclo de endeudamiento iniciado con la dictadura, hace ya 50 años. 

Se repite una y otra vez en nuestra historia el intento de condenar a todas las personas del país a pagar una deuda que no es nuestra. Y a seguir caminos que no generan empleo ni encadenamientos industriales, solo profundizan la crisis socioambiental, aumentan el endeudamiento y la dependencia. Por eso, desde la Autoconvocatoria por la Suspensión del Pago e Investigación de la Deuda, nos sumamos en diversos espacios e iniciativas de lucha contra este proyecto de recolonización. Nos solidarizamos con todxs quienes lo sufren y pelean en defensa de nuestros derechos, la naturaleza, la vida con dignidad. 

Ante el negociado de nuestro futuro y presente que intenta el gobierno con los gobernadores, el Congreso y el Poder Judicial, seguimos en las calles todas las veces que faltan y llamamos a forjar la más amplia unidad popular. El 26/2 estaremos en el abrazo al Hospital Garrahan, con las Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora en la ronda de los jueves, y frente al Congreso como para decir que La Ley de Glaciares No Se Toca y que lxs niñxs no son peligrosxs, están en peligro, ¡No a la Baja!. El 27/2, de nuevo estaremos todes en las calles para rechazar la reforma laboral y el tratado de libre comercio UE-Mercosur.

¡PARO y Movilización YA!


¡NO al pago de una Deuda que no debemos!


¡NO a las leyes antipopulares: Reforma Laboral, Ley de Glaciares, Baja de la Punibilidad, Tratado UE-MS!


¡Fuera el FMI y EEUU!

 


AUTOCONVOCATORIA POR LA SUSPENSIÓN DEL PAGO

 E INVESTIGACIÓN DE LA DEUDA

- Argentina, 26/2/26

domingo, 8 de febrero de 2026

¡NO al pago de una Deuda que no debemos! Ante las presiones del FMI, EEUU y Milei, redoblemos la lucha


En medio de la avanzada del gobierno y la patronal contra las condiciones de vida de las mayorías, y las pujas y tensiones en torno a su agenda parlamentaria inmediata, llegó nuevamente al país una misión supervisora del Fondo Monetario Internacional (FMI). 


Se le pagó otra cuota de intereses– casi mil millones de dólares – y se anunciaron acuerdos con EEUU de entrega comercial y de saqueo mineral. Días antes, Milei obligó a renunciar al director del INDEC para evitar que se actualice el índice de inflación y de pobreza y, en el medio, retiró al Estado argentino como querellante de una de las causas judiciales por la ilegalidad de decisión y firma de Macri, Caputo, Sturzenegger y otros, del Acuerdo que nos volvió al control del FMI en 2018. El gobierno de Milei se alinea con los intereses de EEUU, en especial del gobierno de Trump, y avala tanto la agresión imperial contra Venezuela, Cuba y Haití en nuestra región, como el genocidio en Gaza contra el pueblo palestino.


No hay casualidades. Buscan construir un país para pocos, donde prevalezcan los negocios financieros y extractivistas, mientras las mayorías vivamos cada vez peor. La misión del FMI tiene como objetivo declarado auditar el cumplimiento de las condiciones del préstamo firmado con el gobierno de Milei en abril de 2025, ante las falencias de su proyecto económico y la imposibilidad de hacer frente a los pagos de deuda reclamados. Un nuevo desembolso de ese préstamo depende del visto bueno de la misión y la aprobación del Directorio del Fondo, donde EEUU, Japón, Europa y Canadá tienen la mayoría y EEUU el poder de veto. 


La misión se enfocará en el esquema cambiario y el nuevo incumplimiento en la acumulación de reservas – vital para asegurar el pago de la estafa de la deuda. Pero el examen del FMI es integral y sus prioridades, como las de EEUU, se expresan en la agenda parlamentaria de estos días. En juego no están solo metas explícitas como la profundización de la motosierra y la reforma laboral regresiva (pautada para fines de 2025). También hay otras que cuentan con el aval implícito del FMI, como el desguace de la ley de glaciares (para aumentar las exportaciones con el saqueo minero), el reforzamiento represivo (con las nuevas funciones de la SIDE, la baja de edad de punibilidad que afecta principalmente a la juventud de los sectores más empobrecidos, la presencia militar de EEUU), y el acuerdo de libre comercio con la Unión Europea. 


Nada que genere empleo ni bienestar; todo para profundizar la precarización laboral y previsional, la crisis socioambiental, la criminalización de la protesta, la deuda y la dependencia económica.


Desde la Autoconvocatoria por la Suspensión del Pago e Investigación de la Deuda, repudiamos esta nueva misión del Fondo y las presiones crecientes del FMI y EEUU a favor de sus intereses geopolíticos, empresas y fondos especuladores. Llamamos al pueblo trabajador, a todas las expresiones populares, a unirse en el rechazo, articulando las luchas y solidarizándonos entre quienes sufrimos los impactos de este modelo de explotación y entrega y peleamos por una vida con dignidad para todxs.


Llamamos a colmar las calles este 11 de febrero y todas las veces que haga falta, contra la reforma laboral, la Ley de glaciares y todo el paquete de leyes antipopulares. Forjemos la más amplia unidad para frenar todo lo que atenta contra nuestra soberanía y derechos, conquistados tras décadas de lucha.

 

¡Paro general y Plan de Lucha YA!

¡NO a la reforma laboral y de la Ley de Glaciares!

¡NO a la criminalización y represión de la protesta!

¡FUERA el FMI y EEUU!
 

AUTOCONVOCATORIA POR LA SUSPENSIÓN DEL PAGO 

E INVESTIGACIÓN DE LA DEUDA

viernes, 9 de enero de 2026

Año nuevo, Dilemas viejos

El Gobierno Nacional logró cerrar el año 2025 con cierto aire, a partir del resultado electoral, el ahogo forzado de las provincias y la aprobación de un presupuesto de ajuste redoblado. Sin embargo, sigue acumulando problemas estructurales al no tener resueltos los nudos de su modelo económico que generaron meses de recesión y potenciaron la fuga de capitales. 

En ese marco, el nuevo año se inició con la incógnita de cómo iba resolver esta misma semana, el reclamado pago de deuda por 4.200 millones de dólares. Por más ajuste que se imponga, las cuentas en divisas no cierran y recién comienza un calendario de vencimientos abultado, en un escenario general político-financiero ahora sacudido por el ataque estadounidense a Venezuela y la expansión de su beligerancia hacía otros blancos.

Sobre Argentina, la presión del FMI y de Estados Unidos es clara: buscan que el Gobierno logre mayor apoyo político al plan económico así como nuevas garantías para la inversión extranjera. Los grandilocuentes apoyos anunciados por el presidente Trump y su secretario del Tesoro Bessent, antes de las elecciones, se esfumaron tan rápido como habían aparecido.

El FMI ya avisó que no dará el visto bueno rápido para un nuevo desembolso del acuerdo firmado en abril de 2025, y que el gobierno esperaba ahora en enero. Incluso puede que se demore hasta marzo. En el organismo esperan información más clara sobre las nuevas maniobras del gobierno tendientes a contener la presión devaluatoria y resolver la exigencia incumplida de atesoramiento de reservas. Además, quieren ver aprobada la reforma laboral (prometida para fin de año pasado), el vaciamiento de la ley de glaciares para que avance la megaminería, una prórroga del Régimen de Incentivos para las Grandes Inversiones (RIGI) y nuevas privatizaciones como la  del agua y saneamiento en el AMBA (AYSA).

¿Paga Caputo, o pagamos nosotres?


Por cierto, el dúo dinámico Milei-Caputo venía afirmando que no tendría problema para hacer el pago a bonistas este viernes 9. Pero entre su poco exitoso retorno al endeudamiento en dólares en diciembre - que quiso vender como un “retorno al mercado internacional” - y su nuevo esquema de compras, aún le faltaba conseguir unos buenos mangos para evitar un nuevo manotazo a los depósitos privados en dólares cuyo volumen récord (unos USD 37.000 millones fruto del blanqueo de 2024) ahora festeja. Las dudas se resolvieron el martes con el anuncio de un préstamo “REPO” de seis bancos internacionales por USD 3.000 millones, a apenas un año de plazo y con USD 5.000 millones de bonos de garantía. 

En todo caso, ya sabíamos que somos nosotres, el pueblo trabajador, la naturaleza, quienes tienen los problemas provocados por seguir pagando una deuda que se dice nuestra, “pública”. “Deuda” que nunca nos benefició ni dimos consentimiento para su contratación. “Deuda” que en realidad es una estafa, y que solo trae más ajuste y represión, más explotación y extractivismo, y todavía más endeudamiento.

Así lo vemos en el Presupuesto 2026 aprobado el 29/12. Establece el pago de esa estafa como prioridad exclusiva y autoriza al Ejecutivo a endeudarnos prácticamente sin límite. Recorta y sujeta todos los demás pagos – desde sueldos y jubilaciones a programas sociales y obra pública – al cumplimiento de las condiciones y exigencias de los grandes bancos y fondos financieros que se jactan de ser acreedores, como BlackRock, JPMorgan y otros, y del FMI, el Banco Mundial y demás instituciones financieras internacionales. 

Sobre un presupuesto nacional estimado en 148 billones de pesos argentinos, se proyecta dedicar casi el 10% (AR$14 billones) - más que los rubros de educación, ayuda social, ciencia, agua y vivienda todos juntos - al pago sólo de una parte de los intereses reclamados. Se presume poder refinanciar el capital (el famoso rollover, o roleo) y convertir en todavía más deuda, los intereses impagos.

El desafío no es menor: el calendario de pagos de deuda reclamados en divisas ya suma unos USD 17.000 millones este año y para el 2027, otros USD 21.000 millones más. Se suman a estos requerimientos financieros los montos para el repago del BOPREAL del Banco Central, el endeudamiento provincial y las Obligaciones Negociables que emitieron empresas. Suman cerca de 10.000 millones de dólares adicionales cada uno de los próximos dos años.

Las consecuencias de cumplir serán brutales. La búsqueda de divisas seguirá condicionando la política junto al modelo económico, social y ambiental. A los ajustes ya incorporados en el Presupuesto 2026 se acumularán los impactos de las reformas antipopulares en lo laboral, tributario, penal, socioambiental y jubilatorio que esperan tratamiento parlamentario. O en su defecto, nuevos Decretos de Necesidad y Urgencia como el DNU 941/25 que sobre el filo del fin de año y sin debate público alguno, de manera inconstitucional altera gravemente los límites y controles a los servicios de inteligencia, dotándolos de facultades de allanamiento y detención sólo equiparables a las que ejercían de manera ilegal y nefasta, durante la última dictadura.

Con tal de mostrar espalda política, el Gobierno puede priorizar las apariencias por sobre la esencia, y buscar reformas cosméticas. Sin embargo, cualquier avance de los proyectos del Gobierno implicará retrocesos del campo popular, avances del sector empresario, represor y patriarcal. Continuará pavimentando la vía de la subordinación política a Estados Unidos y del saqueo sin fin.

Alternativas hay


Razones de sobra para buscar confluir lo más ampliamente posible en la resistencia callejera, obrera y popular a esos proyectos y el modelo de desindustrialización, extractivismo, especulación financiera y deuda que buscan profundizar. A 50 años de su imposición, de la mano del mismo gobierno e intereses que hoy atacan a Venezuela, sabemos también que precisamos avanzar en la integración regional de nuestras luchas y esperanzas para posibilitar la construcción de alternativas soberanas y emancipatorias.  

Un horizonte que sin duda debe incluir el cuestionamiento y rechazo al sistema de la deuda perpetua y el pago de deudas ilegítimas y odiosas. También al control internacional y a todas las instituciones, como el FMI y el Banco Mundial, que tornan imposible la soberanía financiera de nuestros países y el cumplimiento de nuestros derechos como personas, pueblos y naturaleza. Alternativas hay, incluyendo la investigación y sanción de los responsables y beneficiarios de la estafa de la deuda y la suspensión preventiva de todo pago. No hay tiempo que perder.


AUTOCONVOCATORIA POR LA SUSPENSIÓN DEL PAGO 

E INVESTIGACIÓN DE LA DEUDA

-Argentina, 9/1/26